-No me sueltes nunca.
Es lo que te quise decir y sin embargo, no lo hice. No hubo necesidad, pues tú no te separaste de mi lado.
Hacía frío, pero eso no importó. Nos olvidamos de todo, de la distancia, del tiempo y el futuro adiós.
Dimos la señal de salida.
Nos hicimos inmunes al pudor.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
La Navidad
Es en estas fechas tan felices cuando te acuerdas de los que ya no están, y los que siguen ahí pero como si no.
Son dias de recordar viejos tiempos, añorar la ilusión que te hacía ver a un tío con barba blanca gritando "¡Ho ho ho!" y desenvolver como un loco todos los regalos (incluso los que no eran para ti). Pero también para acercarse a las personas que más quieres, y disfrutar de las semanas de vacaciones para hacer mil cosas que antes no pudisteis hacer.
-¿Qué vas a pedir a los Reyes?
-A tí.
¡Feliz navidad a todos!
Son dias de recordar viejos tiempos, añorar la ilusión que te hacía ver a un tío con barba blanca gritando "¡Ho ho ho!" y desenvolver como un loco todos los regalos (incluso los que no eran para ti). Pero también para acercarse a las personas que más quieres, y disfrutar de las semanas de vacaciones para hacer mil cosas que antes no pudisteis hacer.
-¿Qué vas a pedir a los Reyes?
-A tí.
¡Feliz navidad a todos!
jueves, 23 de diciembre de 2010
Las ganas de marchar.
Y lo abandonó. Pudieron más las punzadas y el deseo de libertad que el propio amor que durante tantos años habia henchido su corazón. Las manos blancas y trémulas, el pelo negro recogido en la nuca, y unos labios pálidos que se negaban a articular el último adiós. Un adiós que sería para siempre, la despedida al que había sido su único y verdadero amor. Pero ya nada era lo mismo, y aunque los dos lo sabían solo ella lo sentía, como una fría mordaza en el pecho.
Las lágrimas clamaban de sus pupilas verdes; la llama de la alegría se había apagado en los ojos que tantas veces protagonizaron sus fantasías más recónditas.
Pedían a gritos una explicación, la razón de su abandono a la suerte de los corazones rotos y desamparados.
Sin embargo, ella solo supo responderle con un abrazo como los de antes, cuando discutían por cualquier tontería y terminaban por perdonarse, cuando aún eran uno en vez de dos.
Pasan unos segundos que se hacen eternos. Recuerda el por qué de ese ardor en la cara, y el sollozo que quiere salir de su garganta, y lentamente se despega de él, de su cálido cuerpo, de sus olores y sus acelerados latidos.
Y camina, le da la espalda a una vida que jamás volverá, a noches que nunca logrará olvidar...
Pero si de algo está segura, es de que no volverá a dar marcha atrás.
Las lágrimas clamaban de sus pupilas verdes; la llama de la alegría se había apagado en los ojos que tantas veces protagonizaron sus fantasías más recónditas.
Pedían a gritos una explicación, la razón de su abandono a la suerte de los corazones rotos y desamparados.
Sin embargo, ella solo supo responderle con un abrazo como los de antes, cuando discutían por cualquier tontería y terminaban por perdonarse, cuando aún eran uno en vez de dos.
Pasan unos segundos que se hacen eternos. Recuerda el por qué de ese ardor en la cara, y el sollozo que quiere salir de su garganta, y lentamente se despega de él, de su cálido cuerpo, de sus olores y sus acelerados latidos.
Y camina, le da la espalda a una vida que jamás volverá, a noches que nunca logrará olvidar...
Pero si de algo está segura, es de que no volverá a dar marcha atrás.
martes, 21 de diciembre de 2010
Vamos a hacer locuras
Sí, vamos a hacer locuras, porque la vida es para eso, para divertirse armándola, para equivocarse y aprender de esos errores y para qué engañarnos, para volver a cometerlos. Una, una, y otra vez.
Escuchar música hasta que se te revienten los tímpanos, cantar hasta quedar sin voz, cuando sientas frotar una lija en tu garganta. Vamos a bailar y solo a parar cuando no sintamos las piernas.
Perdernos en las luces de neón, en los ruidos de las calles abarrotadas de tráfico y gente que no se conoce de nada y a quien no le importas tú.
Tu vida es solo tuya, y tú eliges la manera en cómo la vives.
Solo tenemos una, y puedes decidir si prefieres el blanco y negro, o te decantas por el color.
Sinceramente, nunca he sabido cual era mi color preferido, supongo que todos me encantan por igual.
Escuchar música hasta que se te revienten los tímpanos, cantar hasta quedar sin voz, cuando sientas frotar una lija en tu garganta. Vamos a bailar y solo a parar cuando no sintamos las piernas.
Perdernos en las luces de neón, en los ruidos de las calles abarrotadas de tráfico y gente que no se conoce de nada y a quien no le importas tú.
Tu vida es solo tuya, y tú eliges la manera en cómo la vives.
Solo tenemos una, y puedes decidir si prefieres el blanco y negro, o te decantas por el color.
Sinceramente, nunca he sabido cual era mi color preferido, supongo que todos me encantan por igual.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Sonrisas
Hoy ha sido un buen día. Sí, es miércoles, y ya son pocas las horas que quedan para volver a verte. Me he levantado con ganas de sonreír, es el mejor remedio que he encontrado para no sucumbir al suplicio.
Y lo he conseguido, en toda la mañana he dejado de reír con mi andaluza favorita y nuestro "arbolé arbolé verdé". Y ahora, tras una tarde entre galletas y colores, canciones y algún revolcón por el suelo, me doy cuenta de que no puedo pedir nada más.
Es curioso ver como alguien encuentra la felicidad en una piruleta o en un dibujo animado.
Y lo he conseguido, en toda la mañana he dejado de reír con mi andaluza favorita y nuestro "arbolé arbolé verdé". Y ahora, tras una tarde entre galletas y colores, canciones y algún revolcón por el suelo, me doy cuenta de que no puedo pedir nada más.
Es curioso ver como alguien encuentra la felicidad en una piruleta o en un dibujo animado.
Mis pequeñas os quiero.
sábado, 27 de noviembre de 2010
Frustración
Frustraciones que te pesan como el plomo, y no permiten extender tus alas y volar...
Ya me avisaron de ello. Ya me dijeron que no era fácil cumplir lo que prometes, no hacer daño a quien más quieres sin sentirte después culpable.
¿Sabes? Quiero marcharme. No me apetece dibujar más sonrisas de tiza. Solo me apetece rendirme.
Rendirme...
Ya me avisaron de ello. Ya me dijeron que no era fácil cumplir lo que prometes, no hacer daño a quien más quieres sin sentirte después culpable.
¿Sabes? Quiero marcharme. No me apetece dibujar más sonrisas de tiza. Solo me apetece rendirme.
Rendirme...
sábado, 13 de noviembre de 2010
No fue una despedida
Sueño con que estás de nuevo a mi lado, que no existe ninguna distancia entre nosotros.
Me veo entre tus brazos, respirando tu aroma, el envolvente olor de tu piel. Solo existimos tú y yo, ni el tiempo, ni la soledad pueden separarnos ni borrar la dicha que siento cuando sonríes frente a mi boca.
Miradas que se encuentran, leyendo el pensamiento del otro. Picardía. Sé lo que quieres. Yo también lo quiero.
Labios que se buscan, caricias juguetonas que pillan por sorpresa...
Entiendo que te necesito, que te quiero más que el primer día pero muchísimo menos que los días que me quedan por estar junto a tí. El fuego arde por dentro de mí, un fuego que me quema las entrañas y produce dolor... pero un dolor dulce, suave, que no deseo que termine.
Nunca había sentido algo así. Tu sabor corre por mis venas, tu imagen ha quedado adherida a mi mente, y tatuada con tinta inborrable en mi corazón. Soy feliz, inmensamente feliz.
Y despierto en medio de la oscuridad. Me doy cuenta de que la realidad es otra, pues me levanto sin verte, las horas pasan, sin saber qué haces, qué piensas, con qué otras chicas ríes, hablas, si piensas en mí tanto como yo en ti...
Tristeza, mezclada con resignación.
Mientras me miro al espejo, veo todavía los retales de esos días de verano, cuando todavía no sabía, no era consciente de que todo iba a ser tan sumamente difícil, tan doloroso.
Esa playa, ese cielo azul bajo el que te prometí que no lloraría. Ser fuerte, seguir adelante.
Nunca fue un adiós.
La palabra Adiós, hace tres meses que dejó de tener cabida en mi diccionario.
Me veo entre tus brazos, respirando tu aroma, el envolvente olor de tu piel. Solo existimos tú y yo, ni el tiempo, ni la soledad pueden separarnos ni borrar la dicha que siento cuando sonríes frente a mi boca.
Miradas que se encuentran, leyendo el pensamiento del otro. Picardía. Sé lo que quieres. Yo también lo quiero.
Labios que se buscan, caricias juguetonas que pillan por sorpresa...
Entiendo que te necesito, que te quiero más que el primer día pero muchísimo menos que los días que me quedan por estar junto a tí. El fuego arde por dentro de mí, un fuego que me quema las entrañas y produce dolor... pero un dolor dulce, suave, que no deseo que termine.
Nunca había sentido algo así. Tu sabor corre por mis venas, tu imagen ha quedado adherida a mi mente, y tatuada con tinta inborrable en mi corazón. Soy feliz, inmensamente feliz.
Y despierto en medio de la oscuridad. Me doy cuenta de que la realidad es otra, pues me levanto sin verte, las horas pasan, sin saber qué haces, qué piensas, con qué otras chicas ríes, hablas, si piensas en mí tanto como yo en ti...
Tristeza, mezclada con resignación.
Mientras me miro al espejo, veo todavía los retales de esos días de verano, cuando todavía no sabía, no era consciente de que todo iba a ser tan sumamente difícil, tan doloroso.
Esa playa, ese cielo azul bajo el que te prometí que no lloraría. Ser fuerte, seguir adelante.
Nunca fue un adiós.
La palabra Adiós, hace tres meses que dejó de tener cabida en mi diccionario.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Regreso
Y volviste de repente, apareciste de nuevo, sin previo aviso.
Y junto a ti traíste los recuerdos...los días que se hacían interminables, el deseo de desaparecer, el miedo, la tristeza que se pegaba como un chicle a la suela de mi zapato.
Al verte volví a sentir ese deseo de volar que había guardado, junto con los restos de una vida que esperaba no desenpolvar.
Por un momento mi corazón se detiene. Empiezas a hablarme, me preguntas cómo estoy, qué es de mi vida... y yo me pregunto, ¿y tú? ¿cómo estás tú?
Y llega el momento temido. Una pregunta que espera mi respuesta. Bajo la mirada. No sé cómo empezar. De repente siento que me he quedado sin aliento.
Una bocanada de aire. Tres, dos, uno...
Hay otro. Bueno, no se puede considerar como otro, pues nunca ha habido un nosotros...ni yo prometí que lo fuera a haber. Él. Alguien por quién todavía sigo en pie. Alguien que me hace sonreír, aunque lo que más me apetezca es llorar y rendirme. Él, solamente él.
Silencio. Llegamos a mi parada. Me despido con un rápido adiós y salgo veloz calle abajo. El aire golpea mi cara, y hace volar mi pelo por encima de los hombros. Y también hace volar de nuevo esos recuerdos...los aleja, y me devuelve otra vez a mi vida, la de ahora, la que me queda vivir.
Y mientras los tímidos rayitos de sol iluminan mi paso, me siento agradecida.
Muy agradecida.
Y junto a ti traíste los recuerdos...los días que se hacían interminables, el deseo de desaparecer, el miedo, la tristeza que se pegaba como un chicle a la suela de mi zapato.
Al verte volví a sentir ese deseo de volar que había guardado, junto con los restos de una vida que esperaba no desenpolvar.
Por un momento mi corazón se detiene. Empiezas a hablarme, me preguntas cómo estoy, qué es de mi vida... y yo me pregunto, ¿y tú? ¿cómo estás tú?
Y llega el momento temido. Una pregunta que espera mi respuesta. Bajo la mirada. No sé cómo empezar. De repente siento que me he quedado sin aliento.
Una bocanada de aire. Tres, dos, uno...
Hay otro. Bueno, no se puede considerar como otro, pues nunca ha habido un nosotros...ni yo prometí que lo fuera a haber. Él. Alguien por quién todavía sigo en pie. Alguien que me hace sonreír, aunque lo que más me apetezca es llorar y rendirme. Él, solamente él.
Silencio. Llegamos a mi parada. Me despido con un rápido adiós y salgo veloz calle abajo. El aire golpea mi cara, y hace volar mi pelo por encima de los hombros. Y también hace volar de nuevo esos recuerdos...los aleja, y me devuelve otra vez a mi vida, la de ahora, la que me queda vivir.
Y mientras los tímidos rayitos de sol iluminan mi paso, me siento agradecida.
Muy agradecida.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Ciencia
¿Qué es ciencia? Me parece estar oyendo a la profesora de filosofía..."mis pequeños Ainsteins" (ojo, no Einsteins, AINteins).
Por suerte hoy ha sido un viernes distinto, un primer relax antes del fin de semana...
Siete de la mañana, suena el despertador. Sueño. Demasiado sueño, más que cualquier otra mañana. La almohada me llama a voces, pero no.
"Lo siento amiga, tendremos que dejarlo para más tarde...¡ahora debo salir pitando para coger el autobús!"
Ha merecido la pena. Nebulosas y lechugas. Espejos y un globo. A lo mejor os preguntáis, ¿qué leches tienen que ver unas cosas con la otras? La respuesta es...ciencia, concretamente "La Semana de la Ciencia" en el Malecón, Murcia. El mejor sitio para perderse... con una cámara de fotos y ganas de desconectar un poco.
Aquí os dejo unas instantáneas... que las disfrutéis.
Por suerte hoy ha sido un viernes distinto, un primer relax antes del fin de semana...
Siete de la mañana, suena el despertador. Sueño. Demasiado sueño, más que cualquier otra mañana. La almohada me llama a voces, pero no.
"Lo siento amiga, tendremos que dejarlo para más tarde...¡ahora debo salir pitando para coger el autobús!"
Ha merecido la pena. Nebulosas y lechugas. Espejos y un globo. A lo mejor os preguntáis, ¿qué leches tienen que ver unas cosas con la otras? La respuesta es...ciencia, concretamente "La Semana de la Ciencia" en el Malecón, Murcia. El mejor sitio para perderse... con una cámara de fotos y ganas de desconectar un poco.
Aquí os dejo unas instantáneas... que las disfrutéis.
| Mariajo y yo. |
| Disfrutando de nuestro premio umm... |
| ¿No lo sabíais? Ahora monto a caballo... |
| El pastor, los pescadores y Kathe. |
| Plantas carnívoras, ¡la del fondo muerde! |
| Yo y compañía, con el hombre canoso que si te descuidas, te mete mano. |
| "Veo la vida en color." |
sábado, 30 de octubre de 2010
Fugaces...
Porque la vida misma está compuesta de un millón de sueños que unas veces vienen y otras, se van.
Ligeros, vuelan como una pluma...
Ligeros, vuelan como una pluma...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


